Un estudio de KPMG revela que el 57% de los trabajadores a nivel mundial admite entregar trabajo generado por IA como propio sin decírselo a sus jefes.
Es una de las consecuencias tras años de utilizar la IA para redactar informes, correos, presentaciones de forma orgánica en nuestros trabajos…
En realidad, nadie nos dio acceso oficial, pero tampoco nadie nos lo prohibió con claridad su uso.
Y ahora, cuando en la empresa empiezan a hablar de “gobernanza de IA” o de “herramientas aprobadas”, nos atenaza el peso de la culpa: ¿habremos hecho algo inapropiado? ¿Habremos compartido información que no debíamos?
Un uso que nació de la urgencia
Nadie se levantó un buen día y dijo “voy a saltarme la política de seguridad de la empresa”.
Simplemente había una tarea que cumplir, un plazo que se consumía y una herramienta milagrosa que lo podía resolver todo en minutos. Copiamos un fragmento de un informe interno para resumirlo. Pegamos datos de un proyecto para analizarlos. Añadimos un contrato para tener una segunda opinión….
Todo parecía razonable en ese momento. El problema es que la conveniencia y el riesgo no se perciben al mismo tiempo. El riesgo se aprecia más tarde, cuando alguien en la empresa empieza a preguntar qué datos se han compartido con las IAs, con qué herramientas y a dónde ha ido a parar toda esa información.
La IA en la sombra
Este fenómeno, conocido como shadow AI, o inteligencia artificial en la sombra, afecta a casi todas las empresas e instituciones en todo el mundo.
La IA en la sombra se define como el uso de herramientas de IA sin el control, conocimiento ni supervisión de la organización.
Una investigación de la empresa de soluciones IT ManageEngine indica que el 93% de los empleados utiliza herramientas de IA generativa sin la aprobación de la empresa.
Por su parte, el MIT (a través del Project NANDA) descubrió que, aunque solo el 40% de las compañías ha comprado suscripciones oficiales de IA, trabajadores en más del 90% de las organizaciones usan herramientas personales de IA para sus tareas.
Es decir, cuanto más útil nos resulta la herramienta, más datos sensibles tiende a atraer. Ese es precisamente el motivo por el que tantas organizaciones están “infectadas” por la IA en la sombra y muy atrasadas a la hora de aplicar contramedidas.
Culpa individual vs fallo de diseño
Aquí conviene pararnos un momento: sentir culpa es humano, pero cargar solos con ella parece injusto.
Si en nuestra empresa nadie nos explicó qué era la IA y qué se podía compartir o no; si nadie nos ofreció una alternativa aprobada tan rápida y útil como la que encontramos por nuestra cuenta ¿el fallo no es solo nuestro?
Es un fallo sobrevenido de diseño organizativo. Prohibir sin formar no elimina el uso de IA: lo esconde. Y lo que se esconde no se puede supervisar, corregir ni proteger.
Qué hacer a partir de ahora
Mirar atrás con angustia no sirve de mucho, pero mirar hacia delante con criterio, sí:
- Revisar, sin dramatismo, qué tipo de información hemos compartido y con qué herramientas.
- Preguntar abiertamente a nuestros responsables qué política de IA existe realmente en nuestra empresa, si es que existe.
- Proponer, en lugar de esconder: pocos equipos directivos rechazan una conversación honesta sobre cómo se está usando ya la IA en el día a día de la empresa.
Guardar silencio por miedo solo prolonga la exposición y el riesgo. Hablarlo es lo que empieza a reducirla.
La confianza se construye
Ninguna política de uso de IA, por bien redactada que esté, sirve de mucho si está confinada en un documento que nadie lee y que se aplica sobre procesos que nadie supervisa.
La verdadera seguridad no nace de prohibir. Nace de acompañar a las personas mientras aprenden a usar estas herramientas, con criterio, y de construir canales donde declarar su uso no se sienta tanto como una confesión, sino como una conversación normal de trabajo.
Asesoría en IA para empresas
Si crees que la IA en la sombra ya es un hecho en tu organización y deseas empezar a poner límites a su expansión, limitar sus efectos y diseñar un camino transparente y productivo de la IA, te podemos ayudar con nuestro Servicio de asesoría de IA para empresas.
Te acompañamos en el despliegue ordenado de la IA para toda la organización. El servicio incluye la detección de necesidades internas, la definición de un marco de gobernanza y seguridad para el uso de modelos de IA, consejo en las licencias a adquirir y la formación específica de los equipos para una adopción sin fricciones.
Contáctanos y hablemos
Tienes toda la información aquí, por teléfono en el +34 932 386 505, por WhatsApp en el +34 687 044 744 o por email a info@community.es.



